Vivir sin pareja no es solo consecuencia, puede ser también elección

Actualizado: ene 20

No sé si a vosotr@s también os ha pasado u os pasa que, cuando encontráis a alguien que no tiene pareja, existe cierto prejuicio a pensar que algo no anda bien en esa persona, razón por la cual, se encuentra sin pareja. Incluso, cuando es el caso de un@, hay veces que llegamos a percibirlo como un resultado adverso en éste aspecto de la vida. Juzgamos a conocid@s por no tener a alguien a su lado.

En realidad, nacimos y crecimos con la creencia de que una de de las razones que daba sentido a nuestra existencia como seres humanos era encontrar una pareja con la que compartir nuestras vidas y crear una familia. Pero es eso sólo, una creencia.


Skyline de Dubai.
Skyline de Dubai.

Habrá personas para las que sea necesaria una relación en sus vidas en beneficio de su aprendizaje y autorealización y habrá el caso de otras en las que no. En cualquier caso, contar o no con un compañero en la vida no nos define como personas.


Cuando caemos en el empeño forzado de estar con alguien como respuesta a una necesidad emocional y aprendida, construimos relaciones inestables y problemáticas que en un primer momento nos pueden ayudar a aprender donde no pero que, por otro lado, si no cesamos de repetir, pueden estancarnos en un sufrimiento sin fin. En cambio, una relación entre iguales, donde la búsqueda es de un buen compañer@, puede funcionar.

Pensemos un momento en los profetas, los gurús; la mayoría de ellos fueron personas que eligieron un camino espiritual y dejaron atrás la vida cotidiana con el objetivo de encontrar enseñanzas que pudieran legar al resto de la humanidad, enseñanzas que nos acercaran a la Verdad, a nuestra verdadera esencia. Sería difícil imaginar a estas personas metidas en una rutina diaria. Esto no quiere decir que no se pueda ser espiritual en la cotidianidad, se puede pero hasta cierto punto. Un trabajo, una familia, consume mucha energía y los mensajeros necesitan descansarla para poder usarla en pro de la conexión con lo otro, para ver lo que otr@s no pueden.

Escribo esto para crear un halo de esperanza en aquellas personas que se sienten perdidas y cuya perdición sea consecuencia en gran medida a no haber podido responder a la necesidad creada socialmente de vivir en pareja. Párate y observa. Quizá, por el momento, el mundo necesite de esa energía, de ese entusiasmo y concentración para otro propósito.