Ritual para el amor propio y el cuidado personal

Actualizado: jun 9

Os quiero compartir en este post un ejercicio para fortalecer el amor propio y el cuidado personal. Es un ejercicio que sirve para ambos sexos; hay ciertas personas que creen que estas cosas son de mujeres y otras que no creen en la espiritualidad. De cualquier forma, os recomiendo hacer el ritual ya que produce bienestar en nuestro día, nos aporta energía positiva y buenas vibraciones, nos ayuda a dormir mejor, a eliminar estrés y ansiedad y a afrontar cualquier situación que se nos presente con mayor ánimo.


Los días más propicios para hacerlo son los lunes, que se relacionan con las emociones, la ilusión, y los viernes, al que corresponden conceptos de amor, sanación o sexo. Aún así, puedes hacerlo el día que te haga falta o te venga bien.

¿Qué necesitas?


Imprescindible:


Un espejo de cuerpo entero.

Bañera o ducha.

Vela

Jabón, preferiblemente natural, de rosa de mosqueta, jazmín o lavanda.

Aceite o crema para después del baño.


Opcional:


Cuarzo rosa.

Pétalos de rosa.

Sal de frutas.

Lavanda.

Incienso.


¿Cómo lo hago?


Primero, desconecta, apaga el teléfono y concéntrate en tu cuerpo y en tu respiración. Llena la bañera e introduce lo que vayas a utilizar -los pétalos, la lavanda, la sal de frutas- o si estás en la ducha, frótate con el jabón natural. Relájate, enciende la vela, también puedes usar el incienso en este momento y poner alguna música zen o de meditación de fondo. Entra en la bañera, conecta con tu cuerpo, con cómo se siente. Inhala por la nariz y exhala fuerte por la boca para liberar tensión y estrés acumulado.


Cuando estes preparad@, sal de la bañera o de la ducha, sécate y usa el aceite o la crema para después del baño que utilices. Te tiene que proporcionar bienestar, buenas vibraciones, que huela bien. Ahora ponte frente al espejo, desnud@, mírate y acepta cada parte de tu cuerpo, no nos criticamos. Si tienes cuarzo rosa, lo puedes sostener ahora con tu mano izquierda y viéndote en ese espejo, di alguna oración como "atraigo amor a mi vida", "en mi vida abunda amor", "recibo amor", "cuido mi cuerpo, mi mente y mi espíritu".


Para el último paso, nos pasamos a una habitación, tranquila, donde nos sintamos cómod@s. Si queremos, podemos vestirnos con algo de ropa suelta. Y volvemos a encender una vela para hacer una meditación. El tiempo de duración será el que tú necesites. Lo importante es que te conectes con tu respiración, que seas consciente del ejercicio que estás haciendo, del objetivo -fortalecer el amor propio y el cuidado personal- y calmar la mente por unos minutos. Cuando estemos preparados, finalizamos el ejercicio y nos agradecemos el tiempo que nos hemos dedicado a nosostr@s mism@s y a nuestro bienestar.