Qué es el autoconocimiento y cómo mejora nuestra relación con el dinero

Actualizado: may 19

Hace un par de días publicaba un vídeo corto en la cuenta de Instagram de DETRIBU sobre el autoconocimiento. También una diapositiva con seis libros que recomiendo para comenzar esta asignatura. Además, en nuestro foro, he abierto una pregunta con un título parecido al de este post, pinchando aquí puedes ir al link, donde puedes compartir tu conocimiento sobre el tema, hacer preguntas o responder a los comentarios.


Considero que el autoconocimiento es una asignatura clave que faltó en el plan de estudios del colegio, instituto o universidad. La verdad, no sabría decir en qué edad es más conveniente estudiarlo, pues no soy una profesional de Educación, pero de lo que sí estoy segura es de que debe ser un must y tenerlo en cuenta para el crecimiento y el desarrollo de las personas, quizá, incluso antes de que ésta elija qué es a lo que va a dedicar parte de su vida, en el terreno laboral.


El autoconocimiento es un saber, al igual que cualquier otro, sobre nosotr@s mism@s. Utiliza herramientas como el análisis de nuestra personalidad, los traumas y patrones que hemos ido asumiendo durante nuestra infancia, niñez y adolescencia con el objetivo de explotar nuestra potencialidad, sacar lo bueno que hay en nosotr@s, teniendo en cuenta qué es aquello que nos pone la zancadilla para alcanzar nuestra mejor versión.


Profundizando en estos temas -la personalidad, los traumas, los patrones-, podremos también llegar a sanar o mejorar las relaciones que mantenemos con nuestra familia, la pareja, el dinero. En el autoconocimiento diría que estas lecciones son principales porque estos temas nos afectan y perturban en nuestro día a día; el dinero, la familia, el trabajo, la pareja, los hij@s.

Para que nos entendamos, solemos mirar estas relaciones desde nuestros traumas, patrones, desde la educación que hemos recibido, nuestra tradición y cultura y, si las cosas no salen como señalan estos acuerdos que hemos hecho con la sociedad, nos sentimos fracasad@s, que tenemos mala suerte, nos resignamos porque pensamos que eso es lo que hay y no podemos hacer nada, nos vemos como una víctima de la vida en vez de ser el protagonista que la vida espera que seamos. Un ejemplo muy común pasa con el tema del dinero; está a la vuelta de la esquina la persona que tiene su trabajo, no llega a fin de mes y en su conversación diaria siempre está el "no tengo dinero", como si sus problemas se fueran a acabar el día que les tocase la lotería, y lo que no saben es que la lotería -como no tengas inteligencia financiera- normalmente sólo enriquece al estado y hará que la bolsa de tus "problemas" se haga más grande en ese preciso momento. El dinero es una energía más, una relación que tenemos que saber manejar en nuestra vida.


¿En qué nos basamos para construir nuestra relación con el dinero?


-El patrón que hemos recibido de nuestra familia; cómo ellos se han relacionado con el dinero y a raíz de eso, cómo nosotros hemos entendido que debemos relacionarnos con él.

- El patrón que hemos recibido de la sociedad en la que vivimos; si en nuestra sociedad es común la inversión, si nos han educado a ello o es una sociedad consumista que solo busca el gasto sin pensar en un medio-largo plazo. En mi sociedad, lo más común, es comprar con cosas materiales la insatisfacción espiritual y personal, por eso la publicidad y el marketing están basados en las emociones de los potenciales clientes -emociones que van y vienen rápidamente-. Gastar, gastar y crear deuda y, en todo caso, ahorrar, pero sin haber esbozado anteriormente un plan de por qué lo hacemos y cuáles son los objetivos. No nos han enseñado que podemos poner a trabajar el dinero para que esté en movimiento y no se acabe, a tener más de una fuente de ingresos, a no tener todos los huevos en la misma cesta.


Por otro lado, hay gente que llega incluso a ver mal que otro tenga dinero, que le vaya bien económicamente, y lo relaciona con que, de alguna manera, se está aprovechando de algo o alguien o le ha venido dado del cielo. Si no tienes inteligencia financiera, aunque recibas una gran herencia, lo más probable es que te dure poco. Esto también lo hemos heredado socialmente. Tener una buena relación con el dinero y unas finanzas sanas está muy bien, el dinero no nos da la felicidad, pero puede o acercarnos a ella o quitárnosla.


- Nos resignamos y damos por normal no llegar a fin de mes porque aceptamos que así es como vive la mayoría de la gente. No hacemos nada por cambiar nuestra situación cuando es totalmente viable mejorar la relación que mantenemos con el dinero y sanar nuestras finanzas, sólo tenemos que aprender a hacerlo.


Igual que sucede aquí, pasa con el resto de asuntos; familia, pareja, trabajo. Hay patrones fuertemente arraigados en nostr@s que interfieren en nuestras relaciones, en vez de ayudarnos a ser más felices, normalmente nos empujan a ser más desdichad@s, no son cien por cien ciertos. Por eso hay que comenzar a indagar y descubrir qué es lo que nos condiciona para ver cómo podemos mejorar, el plan se puede preparar, sólo tienes que estar interesad@ en hacerlo. No hay nada inamovible en nuestra vida que no podamos cambiar. Y empezar con el autoconocimiento es la primera piedra para todo este proceso.


Atención: Ten en cuenta que este texto está escrito de acuerdo con las experiencias de vida de la fundadora de DETRIBU y con lo que ella ha conocido, puede haber diferentes visiones sobre un mismo tema dependiendo de las vivencias de las personas. Todas se respetan y se escuchan.