La importancia de conocer mis valores

Actualizado: mar 11

Nunca me había planteado seriamente cuáles eran mis valores. Nunca había creado una lista de valores donde señalara el porqué eran esos los elegidos y no otros. Nunca había analizado ni reflexionado sobre ellos.


Sin embargo, sí sabía que había algo llamado valores y que los míos eran súper nobles -aunque no sabía cuáles eran-. Soy una buena persona con grandes valores, pensaba.

Pero ¿cuál era la realidad? Que no sabía cuáles eran así que normalmente actuaba y tomaba decisiones que por supuesto no estaban en línea con ellos y por consiguiente, sin saber la razón, después de actuar o tomar estas decisiones, acababa sintiéndome mal conmigo misma.


Cuando finalmente conseguí poner negro sobre blanco mis valores me di cuenta, por ejemplo, que uno de ellos era la perseverancia y que en la mayoría de las ocasiones actuaba sin tenerla en cuenta, es decir, tomaba una decisión y al momento cambiaba mi parecer; era muy dependiente de mi estado emocional. Un día decía que no iba a volver a salir durante un periodo de tiempo y no lo cumplía, o que iba a controlar mi alimentación y no lo hacía. Al final, claro, me acababa frustrando, porque no era capaz de mantenerme firme en mis decisiones, en lo que yo realmente quería y no lo hacía porque no era capaz de controlar mi mente y mis emociones.

Lista de valores.
Lista de valores.

¿Qué pasó cuando elegí mi lista de valores? Que pude definir qué significaba cada uno, por qué era importante para mí y cómo iba a respetarlo -porque respetándolos a ellos me respetaba a mí misma-. Ahora no tomaba decisiones a la ligera para retractarme luego, sino que pensaba y analizaba qué es lo que iba a hacer y qué consecuencias iba a tener esa decisión a corto, medio y largo plazo en mi vida, beneficios versus desventajas, siempre con los valores en mente, como una guía que debes seguir en tu vida y que tienes en cuenta a cada momento porque si no, lo más probable, es que te vuelvas a fallar a ti mismo.


Ejercicio práctico para crear tu lista de valores

Aquí te mostramos una actividad con la que podrás descifrar y crear tu primera lista de valores.


Os propongo un ejercicio que he extraído de ‘La empresa consciente’, de Fredy Kofman (pinchando en el link puede descargar el libro, es complicado encontrar la edición impresa en español).


Busca un lugar tranquilo, puede ser en casa o en el exterior.

Toma un cuaderno y algo para escribir.

Piensa en tres personas que admires, pueden ser reales o ficticias, alguien de tu familia, un amig@ o un personaje de película.

Escribe los nombres de las tres personas escogidas en el papel y luego analiza por qué las admiras.

Yo, por ejemplo, admiro a la escritora Cheryl Strayed, quien tras una gran crisis existencial cuenta en su libro una historia de superación personal, que la llevó a adentrarse en las profundidades del sendero Macizo del Pacífico y caminar más de 1.000 kilómetros sin experiencia previa. Este viaje espiritual la condujo a encontrarse con su ser. De ella admiro su fortaleza, su perseverancia y su lealtad consigo misma. (Puedes usar la lista de valores que se encuentra más arriba).


Kofman dice “no podemos ser felices si traicionamos aquello que consideramos más valioso”. Y, en mi caso, además de pasar gran parte de mi vida sin definir mis valores, cuando los encontré, me di cuenta de que los había pasado por alto en miles de ocasiones.

Volviendo al ejercicio, trae al presente situaciones que te hayan sucedido y en las que te hubiera gustado actuar de otra forma y analiza: ¿a qué valor renunciaste en ese momento? ¿Cómo hubiera sido la historia si no hubieras cedido ante él? ¿Cómo te sentirías ahora?

Escribe todos los sentimientos y pensamientos que se te estén viniendo a la mente y ten en cuenta que actuar conforme a nuestros valores siempre resulta en un acercamiento a la mejor versión de nosotr@s.

Si tienes que afrontar en un futuro cercano algún asunto que te esté perturbando, describe en el papel qué valores son los que quieres mantener contigo pase lo que pase.