Día 27, 10 de abril

Hoy el tema de la demanda y los precios del petróleo sigue siendo trending topic. Creo que hace varios días hablé de ello. Hace 34 días, la noticia era que Rusia, uno de los grandes productores, no estaba de acuerdo con recortar la producción a pesar de que la demanda seguía a la baja. La propuesta de la OPEP, con Arabia Saudita a la cabeza, era reducir la oferta en 1,5 millones de barriles diarios, una acción dramática que ya se puso en marcha en 2008, meses después de que quebrara el fondo de inversión Lehman Brothers. Pero el país euroasiático dijo que no, y el precio del petróleo se ha desplomado. La continúa producción está desbordando la oferta del mercado y los almacenes para guardar el sobrante, que es mucho.

Barriles de petróleo.
Barriles de petróleo.

Ahora Rusia ha tomado consciencia de la cruda realidad y ha aceptado, junto con Arabia, hacer un recorte de 10 millones de barriles diarios entre ambos, cinco cada uno. No queda otra. A nadie le interesa lo que estaba y está pasando. La demanda desde que comenzó la pandemia ha caído un 30 por ciento.


En Estados Unidos, la situación se presenta mala con una industria petrolera endeudada y con empresas que no podrán sobrevivir si los precios continúan tan bajos. La sorpresa esta vez ha sido que México no ha aceptado la propuesta y no pretende reducir su producción como se espera. Además, la secretaria de Energía del país, Rocío Nahle, abandonó la reunión del G20 de manera poco protocolaria y sin llegar a ningún acuerdo. Y así está la cosa hasta hoy. ¿Cuántas historias buenas, malas estarán pasando más allá de las noticias relacionadas con el coronavirus que se escapan a nuestro conocimiento? ¿Será este virus una estrategia para diluir nuestra atención? Eso proponía una amiga el otro día mientras hablábamos.


Hoy estoy muy contenta porque me ha llegado el libro de 'Cómo ser una bruja moderna' y, aunque he encontrado algunos errores de traducción que me han decepcionado un poco, tiene muy buena pinta y me va gustando el contenido. Creo que me servirá para introducirme en este mundo. Quiero desarrollar mi potencial y ser una bruja, como propone el libro.


La otra buena noticia es que en España ha vuelto a bajar el número de muertos y el Gobierno discute si reanudar el trabajo no esencial de las empresas. Sánchez no quiere, pero el resto se ha opuesto a la idea, se agarran a la teoría de que si no se comienza a dar vida a la economía nadie nos podrá ayudar al final de esta cuesta. El presidente dice que se verán las consecuencias positivas de esta medida dentro de 10 días. Así que quizás el lunes, como dice mi hermana, vuelvan los obreros al edificio que están construyendo en frente de casa. Pero el confinamiento, para el resto de mortales, jubilados, parados y estudiantes, que es el caso que tenemos en nuestra casa, seguirá probablemente otras dos semanas, o eso ha dado a entender Sanchéz en su comparencencia ante el Congreso. Mi abuela, sentada en su sillón, no paraba de criticar al presidente. Hay cosas que no cambian.


Esta noche hemos pedido al Domino's Pizza; mitad peperoni, mitad pollo con barbacoa. La verdad que estaba buenísima; a mi abuela le han traído unas patatas fritas y unos bocados de queso camembert empanados. Como a ella le encantan los fritos... De postre habíamos pedido un volcán de chocolate y una nueva propuesta, un dulce mitad cookie mitad brownie. Exquisito. Las consecuencias es que me he puesto un poco indispuesta del estómago, muy pesado, no estoy acostumbrad a comer así y menos por la noche. Hemos visto Ratatouille, que bonita, aunque las ratas nunca fueron lo mío.