Día 15, 29 de marzo

Actualizado: mar 16

Un analista de la inteligencia rusa ha predicho que España “no va a salir viva de esta crisis”. La entrevista que le han realizado a este hombre, que se llama Daniel Estulin, quien trabaja de la mano con bancos, gobiernos, primeros ministros, además de ser escritor y coronel de contrainteligencia militar rusa, me ha parecido muy interesante. Habla de temas con los que no estoy muy familiarizada pero que son relevantes tratar dada las circunstancias que estamos viviendo. De nuevo, me asalta la pregunta, ¿qué creer? Para Estulin, la crisis sanitaria es secundaria; lo que vaticina es un mundo que no va a estar regido por el capitalismo, su fin.


Según el coronel, la situación que ha creado el coronavirus terminará con este ciclo económico y financiero que comenzó con los acuerdos de Bretton Woods, Estados Unidos, en 1944. Allí, se decidió, entre otros asuntos, la creación del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y se estableció el dólar estadounidense como la moneda referencia a nivel internacional. También se establecieron las reglas que siguen los países desarrollados en sus relaciones comerciales y económicas y muchas otras cosas que escapan a mi conocimiento y que no voy a poder explicar.

El mercado mundial del petróleo "está quebrado”, según la agencia Bloomberg.
El mercado mundial del petróleo "está quebrado”, según la agencia Bloomberg.

Continúa este ruso diciendo que la crisis que se avecina sólo se asemeja a los acontecimientos que precedieron la llegada del feudalismo, entre los siglos IV y VI, y a los relacionados con el nacimiento del capitalismo, en el XVI. Estulin también pronostica el fin de la clase media en España, que surgió con fuerza entre los años sesenta y setenta y augura un futuro en el que la gente saldrá a la calle en busca de comida y serán amenazados. Dice que todas las medidas que están tomando los países son “ensayos” de la seguridad nacional para lo que vendrá después, como mucho, dentro de un año. Señala que cuando abran las empresas en un par de meses van a estar quebradas y que por ende no van a poder pagar a sus trabajadores y estos trabajadores no tendrán para comer. “Efecto dominó”.


También añade que la Unión Europea desaparecerá y que surgirán nuevos países. Me quedo boquiabierta. ¿Quién sabe lo que va a pasar? ¿Se puede predecir en base a hechos y datos?


Por otra parte, un artículo que ha publicado la agencia Bloomberg informa que el mercado mundial del petróleo "está quebrado”, que las refinerías del mundo están cerrando porque nadie necesita lo que producen. Aún así, la refinería de Cepsa de La Rábida, en Huelva, no había cerrado el pasado 13 de marzo, según lo que anunció la compañía, aunque sí seguían estrictamente las normas de seguridad con respecto a lo publicado por Sanidad, para evitar el contagio de sus empleados y la propagación del virus.


La noticia se titula 'El mundo está ahogándose en petróleo que nadie necesita'. Dice que los mercados están almacenando excedente que no se está vendiendo y que los barriles están a menos de 10 dólares, consecuencia de la caída catastrófica de la demanda. Hemos pasado de un mundo que consume 100 millones de barriles al día a una bajada, que sigue disminuyendo, de un cuarto de esta demanda o 20 millones de barriles menos en un par de semanas. Y el problema más inmediato es que no hay lugares adecuados en tierra para almacenar el excedente. Datos interesantes que se nombran a lo largo del artículo es el confinamiento en la India, con una población de más de 1.300 millones de personas, o la caída de la demanda del combustible en Italia, que fue de un 85 por ciento. ¿Hasta dónde más podemos llegar?


Hemos comenzado a ver la serie de la 'Purga'. No sabíamos que existía hasta que la hemos visto anunciada en Amazon Prime Video. Y la verdad es que nos ha enganchado. Entre 'Pasión de gavilanes', la 'Purga' y las películas de Disney pasamos la sobremesa de las tardes y noches mi hermana y yo. Es una rutina que no me cuesta ningún esfuerzo, es más, la disfruto como una niña y espero con impaciencia la llegada de ese momento cada día. También nos encanta, a Tobi y a mí, poner de fondo música oriental con flauta. Se pasa las horas sentado junto al sofá con esta música zen de fondo. Cada día está más mimoso y no se quiere separar de nosotras, incluso por las noches, al contrario que antes, no se va a su cama hasta que Celia y yo nos hemos subido a las habitaciones y a veces lo tengo que llevar hasta en brazos.


El casero de mi hermana le ha mandado un mensaje en el que le pide que el próximo mes de abril ingrese la mitad de lo que paga actualmente por el alquiler de la habitación en Madrid. A mí no me parece justo; lleva sin vivir allí casi tres semanas y no sabemos cuándo se acabará esto. A mi manera de ver, lo justo sería que al menos un mes no pagasen alquiler. Él les ha mostrado que es una manera de sociabilizarse con ellas, pero yo he visto casos de propietarios que no están cobrando el alquiler estos meses. Mi madre dice que así contribuimos a que no se vaya todo a la mierda, pero creo que estamos en ella hace tiempo, es inevitable. Así que mi hermana abonará los casi 300 euros este mes que entra. El dinero no me preocupa, la verdad. No me preocupa nada en estos momentos. Me encuentro bien.

He oído que la higiene del sueño es fundamental en esta crisis humanitaria y eso lo llevo a la perfección; un día quise que mi vida fuera ordenada y el bienestar que me produjo ha hecho que hasta día de hoy siga una rutina que cumplo cada día. No se me olvida.


Hemos puesto a funcionar la cafetera Nespresso que le compramos a mi madre y mi hermana ha traído cápsulas del Mercadona de Colombia que he encontrado un poco fuertes para lo que estoy acostumbrada. Igual, me pasa factura esta noche. Si es así, tomaré remedio mañana.