¿Cómo lograr cumplir mis objetivos? El poder de las afirmaciones diarias

Actualizado: abr 13

En los últimos tres meses afirmar por las mañanas antes de comenzar el día se ha convertido en una de mis rutinas. Siento que estas pequeñas pero poderosas frases diarias me mantienen anclada a la promesa que me hice de cumplir un determinado objetivo. Una afirmación positiva es el primer acto consciente hacia una meta conductual fijada por un ser humano que tiene en cuenta el poder de esa persona de responder con responsabilidad y libertad a aquello que le sucede en la vida.


El escritor Robin Sharma dice que “las palabras que te dices a ti mismo influyen muchísimo en tu vida”. Influyen en la toma de decisiones, en elegir cómo queremos ser, actuar y mantenerte firme ante ello, el poder del lenguaje es invalorable.

En su libro ‘El monje que vendió su Ferrari’, Sharma explica que un mantra es “una serie de palabras unidas para crear un efecto positivo. En sánscrito, man significa ‘mente’ y tra ‘liberar’. Por lo tanto, mantra es una frase pensada para liberar la mente”.

Cada mañana, en mis cuentas de redes sociales comparto una afirmación que tiene que ver conmigo pero que cada persona puede tomar para que la motive e inspire en su camino hacia el autoconocimiento y la consciencia. Hay afirmaciones que te pueden servir para diferentes ámbitos de la vida; para mejorar tu relación con el amor, la autoestima, el control en las pasiones, relaciones laborales y con la familia, conexión con la naturaleza, en fin, ya llevo más de un centenar y seguiré creando hasta que llegue a las 365.


Las afirmaciones diarias son apoyos para recordarme cada día qué es lo que quiero en la vida y cuál es el camino que me lleva hacia ello, teniendo en cuenta mis flaquezas, mis sombras, mi personalidad. Cada noche, antes de dormir, reflexiono sobre mi día y observo dónde no me he comportado como espero, dónde no he sido mi mejor versión, qué ha fallado y, entonces, me propongo poner todo de mi parte para que no suceda al día siguiente. Por ejemplo, si ese día he discutido con un familiar o la pareja, al día siguiente podría utilizar la afirmación “entiendo que los demás han tenido experiencias diferentes a las mías” para recordarme que tengo que ser más comprensiva con el otro, que no se trata de discutir sino de entender, de mostrar empatía, de ser humilde, de no relacionarme con ellos para responder sino para ver que son seres que han crecido con otros padres, con otra educación y cultura. Tengo el poder de cambiar esas situaciones negativas con mi actitud y, probablemente, si actúo diferente la próxima vez, algo cambiará, eso es seguro. Con este mismo episodio también se podrían utilizar afirmaciones como “soy capaz de controlar mi ira”, en el caso de que, por mi manera de ser, la ira fuera un problema y surgiera de manera desmesurada en una conversación en la que se habla de un tema “caliente”.

Si por las mañanas utilizo estos pequeños recordatorios -las afirmaciones positivas-, ya estoy comenzando el día conectada con mis objetivos, con mi propósito. Cuando se repita el episodio, el poder de estas afirmaciones me ayudará a no decir lo primero que se me pase por la cabeza sin ningún tipo de control. Si hoy hice algo con lo que no me sentí a gusto o satisfecha y no lo analizo conmigo misma desde el amor y la comprensión y pongo remedio -establecer una afirmación de apoyo, por ejemplo-, probablemente mañana o pasado vuelva a suceder lo mismo y las consecuencias negativas de esos actos se incrementen, perjudicando, sobre todo, a mi persona.


Es importante conversar con nosotr@s mism@s, analizar nuestros días, cómo nos hemos comportado, cuáles han sido nuestros pensamientos, qué buena acción he realizado para con el mundo y siempre hacerlo desde el amor, como un buen amig@. También aprovecho las noches para agradecer; el análisis nos permitirá darnos cuenta de que cada momento, cada situación, tiene algo bueno, por muy escondido que eso bueno parezca estar. El truco está en cambiar la manera de mirar las cosas, observar los lados y no sólo la cara del prisma.


Cuando escoges una afirmación positiva, estás eligiendo tu manera de pensar y actuar ese día y, en ningún caso, esa frase te llevará a comportarte como una víctima o de manera derrotista sino más bien como el protagonista de tu historia, como un ser poderoso, creador y colaborador de lo que sucede en su vida.


¿En qué cambiará mi vida utilizar afirmaciones positivas diarias?


Te ayudará a mantenerte más cerca de cumplir tus objetivos.


Te ayudará a crear nuevas oportunidades en tu vida.


Te ayudará a crear situaciones diferentes.


Te hará consciente del poder que posees como ser humano para cambiar tu realidad.


Mejorará tu humor diario.


Te ayudará a ver tus circunstancias con mayor optimismo y mantener una actitud positiva ante lo que te suceda.


Mejorará tus relaciones con las personas y contigo mismo.


Te ayudará a estar más relajado.


¿Cómo utilizo las afirmaciones diarias?


Busca un momento y lugar en el día en que vayas a poder estar 15 minutos sin ruidos ni distracciones.


Siéntate cómodamente y reflexiona sobre la situación que te ha llevado a elegir tal afirmación. Por ejemplo, si has elegido una afirmación como “me valoro por la persona que soy” quizá la situación que ha precedido a esa elección haya sido un episodio en el que has dejado que alguien te faltara al respeto. Reflexiona sobre ello durante unos cinco minutos.


Después, repite la afirmación cuatro veces.


Ahora, dedica 10 minutos a meditar y a concentrarte en cómo entra y sale el aire de tu cuerpo, enfócate en tu respiración y no te apegues a los pensamientos que aparezcan en tu mente.


Tras la meditación, vuelve a recordar la afirmación y agradece haberte dedicado ese tiempo a ti mism@.


¿Dónde fracasan las afirmaciones?


El poder de las afirmaciones sigue a la constancia y perseverancia con la que las usas. La mayoría de las personas no consiguen sentir el poder que les otorga esta herramienta ante sus vidas porque desfallecen en el camino. No son constantes, no hacen de ellas parte de su rutina diaria.