Cómo cambiar de trabajo y afrontar tus miedos

Actualizado: abr 21

Expongo, lo primero, que no tengo hij@s ni personas que dependan directamente de mí. Por ello, entiendo que alguien piense que no soy la persona más apropiada para hablar de este tema ya que mi situación podría estar aventajada con respecto a la de otr@s. Lo digo porque, en mi casa, he vivido lo de "quiero dejar este trabajo pero no puedo porque tengo que pagar los estudios a ...", por ejemplo. Así que, bueno, lo dejaré en que cuento con algo de experiencia en este terreno. La mayoría de las personas buscamos "excusas" para, como siempre, no afrontar nuestros miedos. Y la respuesta mecánica que aflora del individuo que se plantea dejar su puesto de trabajo sin tener ya el repuesto a las puertas es: "¿cómo voy a conseguir ingresos?" o "¿cómo voy a pagar lo que tengo que pagar?", "¿de qué voy a vivir?".


Realmente, lo que aflora es:

En la montaña de Yanas, Emiratos Árabes Unidos.
En la montaña de Yanas, Emiratos Árabes Unidos.

Primero, un miedo a lo desconocido -pasaríamos a una situación que se encuentra fuera de nuestra rutina, zona de confort y de lo que sabemos controlar-.


Segundo, aflora una desconfianza en nosotr@s mism@s; no nos vemos capaces de que alguien, un tercero si pretendemos que nos contraten, valore nuestras habilidades porque no las valoramos nosotr@s primero. Tampoco nos vemos capaces de poder desarrollar algo por nosotr@s mism@s porque no creemos en lo que podemos llegar a construir. Miedos. Miedo al rechazo, miedo al fracaso, miedo al que dirán.


Y lo que transmitimos al mundo es que "el mercado está fatal", "los salarios no merecen la pena", "mejor pájaro en mano que ciento volando", "quién va a pagar las facturas", etc.


Claro, nunca vemos que lo que realmente está pasando es que estamos siendo gobernados por nuestro inconsciente, por los miedos, que estas respuestas que damos las hemos aprendido a nivel social y colectivo para motivarnos a continuar donde estamos aunque, por otro lado, algo -puede que nuestr@ niñ@ interior- nos diga que por ahí la cosa no va bien.


Recuerda que somos seres libres y que en hacer uso de esa libertad se encuentra nuestro camino. No te esclavices, ni creas que vives atad@ o así será como vivirás el resto de tus días.


Traigo a la memoria desde hacía cuanto tiempo quería cambiar de trabajo antes de dejar el que había sido mi proyecto, no solo laboral sino también de vida, EL CORREO DEL GOLFO.


Estuve mucho tiempo esperando que la vida me mandase una opción perfecta que me cuadrara y donde tuviera que dejar lo que hacía -como he contado otras veces-. Nunca pasó. Hasta que llegó el día; dejé Emiratos Árabes y me fui con un billete de avión para Colombia, donde iba a pasar haciendo entrevistas un mes y medio para un informe que estábamos creando mi padre y yo. No había remuneración, no sabía qué iba a hacer después, no tenía nada, ni un as en la manga. Ha pasado poco más de un año desde entonces y quiero expresar que dar ese paso ha sido una de las decisiones más sabias que he tomado; mi vida es mucho mejor ahora, en todos los sentidos, incluso en el económico. Y ¿cuál es la razón? Qué salté sin peros ni excusas, que afronté mis miedos y me encuentro trabajando en mi pasión, mi propósito. Cuando eso sucede, siempre aparecen grandes cosas.


Tres consejos que te ayudarán a dejar tu trabajo con éxito


No es inteligente mantener solo una fuente de ingresos. Allá donde te encuentres, intenta siempre crear y disponer de diversas fuentes de ingresos, no se ponen todos los huevos en una cesta. Llegado el momento, si quieres dejar algo, no dependerás por completo de ello.


Es tu vida. No importa lo que los demás opinen, podrán estar de acuerdo o no con lo que decidas, pero es tu elección, de nadie más. Si tú crees en ti, la vida te apoyará y no te faltará aquello que necesites para desarrollarte en tu propósito. Aunque no lo parezca, el éxito les llega a las personas que arriesgan, no a las que permanecen toda su vida en la zona de confort.


Dedícate unos meses a ti. Conoce qué es aquello que te gusta, lo que se te da bien, cuáles son tus dones y talentos, piensa en lo que amabas cuando eras pequeñ@, tu propósito, si quieres trabajar para una empresa o crear tu propio negocio. Muchas veces, pasamos toda nuestra carrera profesional en algo que realmente no nos hace felices, pero nos ofrece estabilidad económica, seguridad, reconocimiento, fama, una familia. No olvidemos que hay casos en los que la familia no está fundada en valores como el amor o la amistad, sino en la seguridad económica y que, si ésta desaparece por unos meses o llegan momentos de apretarse el cinturón, la unidad puede verse afectada. Medita sobre ello.


En internet puedes encontrar material de calidad para profundizar en cada uno de estos aspectos; cómo tomar tus propias decisiones manteniendo a la familia al margen, cómo desarrollar tus talentos y tus dones, cómo descubrir tu propósito, claves para gestionar tus finanzas. Aquí iré compartiendo poco a poco temas que considere interesantes y me sienta en conocimiento de hablar de ellos, aunque no sea ninguna especialista. También puedes dejar comentarios tanto en el pie de este artículo como en el foro sobre aquellos asuntos en los que necesites consejos o quieras ahondar más.